El estudio Wieki Somers y el chocolatero alemán Rafael Mutter nos han demostrado que el chocolate a parte de ser delicioso también puede ser un excelente recurso artístico.

La pieza esta compuesta por un cilindro gigante de chocolate macizo que fue cuidadosamente organizado en 10 capas, cada una con un patrón geométrico diferente.

Las diferentes capas fueron reveladas lentamente de arriba hacia abajo con ayuda de un singular molino de chocolate, inspirado en los laminadores o ralladores de queso suizos.

La obra fue exhibida en Vitra Design Museum, un importante museo de diseño mundial ubicado en Alemania, dentro de la exposición Confrontations.

Sigue la evolución de esta obra de arte en el siguiente vídeo:

Origen: Wiekisomers Studio