Es un hecho muy conocido que el gin tonic es una bebida muy popular hoy en día, pero no es el único coctel que se elabora con esta bebida, en esta ocasión te hablaremos sobre la historia e la ginebra y como es que tomo tanta popularidad en los años 20.

Para conocer algo más de la historia de esta bebida hay que retroceder a los siglos XI y XII en Europa, cuando monjes italianos comenzaron la tarea de destilar cereales aromatizados con bayas de enebro para elaborar un medicamento el cual creían eficaz contra las plagas de peste bubónica, lamentablemente este no sirvió de mucho como cura pero dio lugar al primer licor antepasado de la ginebra.

En 1575, el fabricante holandés Ervin Lucas Bols se convirtió en el primer embotellador de esta bebida bajo la denominación de “aqua juniperi”. En principio se vendía en farmacias para tratar dolencias de riñón, de estómago, cálculos biliares y ataques de gota, estamos seguros has visto alguna película en la que un vendedor ambulante vendía botellas de aguas milagrosas, bueno pues ahora sabes que se refería a un destilado de cereales.

 

Durante la Guerra de los 30 Años que azoto Europa entre 1618 y 1648, las tropas inglesas desembarcadas en el continente holandés, formadas por cerca de 50.000 hombres se encuentran con esta bebida y rápidamente la adoptan pues tenía la cualidad de hacer entrar en calor durante las noches frías y a la vez atemperar los ánimos antes de la batalla, bautizándola con el significativo sobrenombre de Dutch courage (coraje holandés).

Al poco de acabar la guerra en 1650, un profesor holandés de medicina llamado Franciscus Sylvius que investigaba la receta de una bebida diurética, da un paso más al macerar en alcohol las bayas de enebro, planta que en lengua flamenca se denomina jenever y en francés genièvre, gracias a esto la ginebra fue recibiendo su nombre.

 

Para entonces el ejército inglés ya había importado la ginebra a su país, donde su consumo y destilación ilegal proliferó rápidamente hasta el punto de rivalizar con la cerveza, hasta el extremo de utilizarse como parte del salario de los trabajadores. El gobierno de William III (1650-1702) aliento la producción propia de sus propios destilados y cargo con fuertes impuestos de importación en este licor, de manera que la ginebra producida en Inglaterra se desarrolló a escala industrial y fue evolucionando de forma diferente a su versión holandesa originaria.

En el siglo XVIII tiene lugar lo que se da a llamar la London “Gin Craze” que podría traducirse como Locura londinense por la ginebra, que dio paso a disturbios , borracheras callejeras y toda clase de problemas sociales que el pintor William Hogarth (1697-1764) retrataría en su grabado de 1751 titulado Gin Lane.

 

Poco tiempo después y a muchos kilómetros de la ciudad del Tamésis, en la ciudad suiza de Ginebra a orillas de lago homónimo, un empresario alemán llamado Johann Jacob Schweppe (1740-1821) desarrollaba un método para carbonatar el agua que daría lugar a las primeras bebidas con gas. En 1783 fundaba la empresa Schweppes y en 1792 abría su sucursal londinense.

No sería hasta setenta años después en 1862, cuando el farmacéutico inglés James Burrough, al regresar de los Estados Unidos y viendo las posibilidades comerciales de producir masivamente una ginebra de calidad, aplica sus conocimientos químico-científicos y empieza a producir en Chelsea una fórmula magistral de gran éxito: Se trata de Beefeater y su famosa etiqueta inspirada en los uniformes de los guardianes de la Torre de Londres. Su receta establece lo que será conocido desde entonces como el estilo London Dry Gin. Los ingredientes originales incluyen enebro, cilantro, piel de naranja de Sevilla, ralladura de limón y raíz y semillas de la planta angélica.

En paralelo, cuando Beefeater todavía no ha cumplido una década de existencia, en 1870 y debido al extraordinario crecimiento que tiene la producción de jarabes medicinales en la farmacopea anglosajona, la empresa Schweppes incorpora quinina en la producción de soda carbonatada de naranja para combatir el paludismo, dando lugar a las primeras tónicas. En este sentido, no es exagerado afirmar que el gintonic más vintage que existe es el combinado de las marcas Beefeater y Schweppes, maridados desde hace casi siglo y medio.

 

Esto fue gracias a los soldados de la Inglaterra victoriana que para contrarrestar las duras condiciones climáticas de la India colonial, escuchando los consejos locales sobre medicina alternativa usando el árbol de Quina para reponerse de metros y males viajeros tomaron la idea de mezclar un poco de ginebra con esta substancia para combatir los males contra la malaria, se le agregaban rodajas de limón pues la quinina amargaba ligeramente la bebida. A esta bebida se le conoció después como gin tonic.

Esta bebida tiene mucho mas historia de lo que podría parecer, por eso es interesante saber cual es su trasfondo pues ella representa la época vintage, una bebida para viajeros cansados y una oportunidad para crear coctelería moderna basada en la historia.

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