Una bebida que ha ido tomando popularidad por sus efectos estimulantes y curativos además de su rico sabor.

Los primeros datos que se tienen de la Kombucha datan de la dinastía Tsin en el año 221 A.C. en China de donde es originaria, siendo esta una bebida tradicional para su cultura, poco a poco se extendió por Japón, Rusia, Europa y en los últimos años se ha vuelto muy popular en América. 

 

Pero ¿qué es la Kombucha?

Aunque puede parecerlo a simple vista, no es un hongo sino una colonia de bacterias y levaduras que fermentan la mezcla de té y azucares, en la cultura china se le conoce como “jon-cha-chín” que significa “hongo de té rojo” utilizando tradicionalmente te oolong para su preparación.

Podemos encontrarla en mercados organicos, tiendas orientales entre otros lugares cuya presentación suele ser en botellas de vidrio listas para su consumo, pero a continuación les hablaremos de su proceso de elaboración.

 

Los chinos apreciaban al “hongo” por su propiedad de equilibrar el chi, la energía vital y mejorar la digestión. También conocido como “Madre” o “Scooby” puede ser encontrado en tiendas en línea para preparaciones caseras sin embargo la tradición china cree que no es correcta su venta y que debe ser un regalo que traerá buena suerte.

 

Para la elaboración de la kombucha se prepara de antemano una infusión de té rojo como es el método tradicional, aunque también pueden utilizarse te negro y té verde.

 A esta infusión se le añade azúcar, en una proporción aproximada de 120 a 150 gramos de azúcar por litro de agua. Se deja enfriar a una temperatura menor a 35º centígrados ya que una temperatura mayor mataría a la colonia de levaduras. 

Se lava con agua la “madre” para después agregarla en la infusión en un contenedor de vidrio, se debe tener particular atención en esto ya que en un contenedor metálico se acidificaría la mezcla, así como en recipientes cerámicos pueden llegar a desprenderse partículas de plomo por las reacciones químicas naturales.

El recipiente debe estar abierto, pero al mismo tiempo cubierto para evitar la contaminación. Se le debe cubrir con una tela limpia o una servilleta amarrada con una liga de caucho o cuerda para protegerlo de las moscas de fruta y otros agentes externos.

Se le deja fermentar aproximadamente una semana para obtener la kombucha, el sabor de este fermento puede alterarse añadiendo otras bebidas al té final, como lo han hecho algunas marcas comerciales u bares de kombucha creando bebidas saludables con un ligero sabor acido en combinación con otros productos como lo son el jengibre, la menta e incluso el agua de rosas, aunque hay personas que prefieren no añadirle ningun elemento extra disfrutando su sabor intenso a la par de una sensación efervescente natural ligeramente similar a la de los refrescos por lo que en días de calor tiene una alta demanda. 

Algunos de los beneficios de esta bebida natural son los siguientes:

·         Tiene propiedades antimicrobianas:  Por su bajo valor de pH, además de un elevado contenido en ácido acético y otros ácidos orgánicos la kombucha posee estas propiedades:

 

·         Elimina toxinas: Las enzimas, los ácidos bacterianos y otros metabolitos originados durante el proceso de fermentación favorecen la eliminación de toxinas y otras sustancias tóxicas del organismo.

 

·         Es un alimento probiótico: Al consumir probióticos contribuimos a mantener nuestra flora intestinal equilibrada y variada, encargada principalmente de proteger el organismo de patógenos.

 

·         Es rico en antioxidantes: La principal función de los antioxidantes es combatir los radicales libres, que pueden dañar otras moléculas como el ADN o proteínas e incluso causar reacciones en cadena, uno de los efectos mas visibles de los radicales libres es el envejecimiento.

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