Da Vinci, un genio en todos los aspectos…

A parte de ser Pintor, anatomista, arquitecto, botánico, científico, escritor, escultor, filósofo, ingeniero, inventor, músico, poeta y urbanista Leonardo también fue un  innovador cocinero.

El primer contacto que tuvo Leonardo con la gastronomía fue cuando era niño, gracias a que su padrastro frecuentemente le regalaba golosinas y postres que el mismo elaboraba en su  repostería.

Al paso del tiempo Da Vinci fue refinando su paladar y empezó a preocuparse por tener una alimentación saludable, ligera y de buena presentación; el consideraba que la comida de su época era primitiva y carecía totalmente de buena aspecto e inclusive de buen sabor.

Cuando tuvo la oportunidad de improvisar su propio restaurante, Da Vinci les servia a sus clientes pequeñas porciones de finos manjares sobre pedazos de pan o verduras talladas, el problema fue que tuvieron tan mala aceptación que no solo tuvo que cerrar el restaurante, sino que se vio obligado a dejar la región por amenazas de muerte.

A Leonardo también se le atribuye la invención de el spaguetti o como el los llamaba spago mangiable (cordeles comestibles), el se encargo de perfeccionar la forma de los toscos tallarines llevados a Roma por Marco Polo a unos delgados  y largos cordeles de harina de trigo. Posteriormente inventó el tenedor para facilitar el consumo de su invención.

Dignos son de mencionar los pasteles, figuras de mazapán, gelatina  y centros de mesa de azúcar con los que Leonardo realizaba verdaderas obras de arte: catedrales, maquetas, retratos etc. Tal era su perfección que consideraba imprescindible que sus cocineros tuvieran conocimiento de arquitectura.

Definitivamente Leonardo da Vinci era un genio adelantado a su época.

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