Mas que cocina mexicana, una introducción a la impresionante cultura de México como nunca antes se ha visto en otro restaurante.

En esta ocasión tuvimos la oportunidad de degustar el particular menú revolucionario de la Casa de Comida Mexicano Masaryk elaborado en torno a una exhaustiva investigación sobre la revolución mexicana en el que podrás disfrutar de cocina auténtica tradicional, música representativa de la época, además de poder visualizar interesantes piezas de arte elaboradas por manos mexicanas.

La chef Pilar Alonso fue la guía de esta experiencia, ella nos fue narrando el contexto histórico de cada platillo envolviéndonos en una interesante atmósfera.

En primera instancia la chef nos compartió que este concepto mexicano no tenía la intención de vender únicamente comida por si misma, sino que el objetivo era difundir la cocina mexicana a través de las distintas épocas.

Ver la historia de México más allá de tan solo una narración en un libro, sino como sucesos que marcaron a todo el país, las personas, sus formas de vida e incluso las expresiones de arte como lo fueron la música y la gastronomía que hoy en día aunque se presenta en bonitos platos, en aquel entonces era una cocina que iba adaptándose para calmar el hambre de la gente; bien dicen que de la creatividad nace la innovación y en un entorno de escasez la creatividad era necesaria constantemente.

Particularmente Emiliano Zapata, Francisco Villa y las Adelitas fueron los personajes en los que se inspiraron para este menú revolucionario; por su parte Zapata “El Caudillo del Sur” bebía un particular atole de ciruela, elaborado en la región de Morelos, esta delicia pudimos degustarla como aperitivo del menú; de color rojizo, sabor dulce y acidez ligera, nos deja claro porqué era el favorito de Zapata.

El segundo platillo fue una discada, elaborada con ingredientes que según nos cuentan en su tiempo eran aquellos que encontraban las adelitas en su camino, mujeres fuertes que durante su lucha cargaban con metate y molcajete en su espalda para poder alimentar a los soldados.

La discada en particular era un platillo elaborado con el disco que se utilizaba para arar el campo, este se limpiaba y se utilizaba para la cocción de los alimentos, una mezcla de carnes, vegetales y chiles.
Servido con frijoles y tortillas de harina elaboradas con tuétano, un sabor magnifico, una cocina nada pretenciosa que gracias al conjunto de sabores y a la creatividad de las adelitas lograron un guiso que sigue siendo delicioso hasta nuestros días.

Para el momento del postre nos sirvieron una malteada de fresa, la bebida favorita de Franciso Villa; la chef Pilar nos hizo darnos cuenta de la fusión cultural con Estados Unidos y su gran variedad de fuentes de sodas, platillos como sandwich, hotcakes y malteadas que conquistaron el paladar de los mexicanos en la frontera.

Otro ejemplo fue la bebida con la que degustamos la discada, un tequila sunrise, bebida mexicana que llego hasta E.U. volviéndose un éxito entre su gente.

El postre fue un tamal de xoconostle, de un bonito color rosado, una invitación a seguir conociendo y consumiendo productos totalmente de origen mexicano.

La música que amenizó la comida fueron “corridos mexicanos” a cargo de la Orquesta típica García Blanco del maestro Ricardo Gutierrez; hoy en día música muy alegre y agradable para escuchar pero que en su tiempo eran la única manera de transmitir noticias, otra forma creativa e ingeniosa que tenían los mexicanos para prosperar en esa época de escasez.

Es interesante reflexionar como es que ha evolucionado nuestra cocina, incorporando elementos externos como en su momento sucedió con la llegada de los españoles o la intervención francesa pero aún así conservando productos de la milpa con sus métodos de cocción. Este restaurante sin duda es toda una experiencia gastronómica a través de las diferentes regiones de México, sucesos de gastrónomos que se tornan en historiadores para narrar a los comensales las hazañas de aquellos personajes que formaron el México en el que vivimos.

El menú estará disponible del 18 al 24 de noviembre en Mexicano Masaryk, ubicado en Presidente Masaryk #192, Col. Polanco. Reservaciones: 55 5281 3515 / info@mexicanomasaryk.com

Se rendirá homenaje por el 100 aniversario luctuoso del ídolo revolucionario Emiliano Zapata con la exhibición de la pintura del “Caudillo del Sur “ elaborada por  el artista zapoteco Filogonio Velasco Naxin.

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