Amaranto: planta inmarcesible que alimenta por siempre Por: Cristina Peña Los alimentos, como la arquitectura, la lengua, las tradiciones, también se transforman. Pocos ingredientes se han mantenido intactos frente al paso del tiempo, por cuestiones relacionadas a la agricultura, a la industrialización o incluso a la cultura gastronómica de una región. El amaranto es, quizá, un ejemplo de constancia, de inmutabilidad y, por supuesto, de adaptación. Desde el siglo XVI, gracias a investigaciones antropológicas y a documentos que datan de esa época, se ha dimensionado la importancia que tenía el amaranto en el imaginario de los pobladores prehispánicos, los cuales, además de asignarles un gran valor nutrimental, también le daban un…