Terminas la escuela con cuchillos afilados y sueños grandes, pero el primer servicio como cocinero fuera del aula cambia todo. Ahí comienza la verdadera prueba. El nudo en la panza: ¿Y ahora qué? Siento un nudo en la panza que no me deja dormir. Paso las tardes afilando mis cuchillos…

