Termogénesis y alimentación: cómo algunos alimentos pueden influir en el gasto energético

Termogénesis y alimentación: cómo algunos alimentos pueden influir en el gasto energético

Algunos alimentos y compuestos naturales pueden influir en el gasto energético del organismo durante la digestión o a través de determinados procesos metabólicos. Este fenómeno, conocido como termogénesis, puede contribuir al metabolismo energético. Desde Juice Plus+, puntualizan que el efecto de estos alimentos por sí solo es limitado. Por ello, su consumo debe entenderse como parte de un patrón de alimentación equilibrado y de un estilo de vida saludable, que incluya actividad física y descanso adecuado

En los últimos años, algunos alimentos conocidos popularmente como termogénicos han despertado interés en el ámbito de la nutrición por su posible influencia en el gasto energético del organismo. Este efecto se relaciona con la termogénesis, el proceso mediante el cual el cuerpo consume energía durante la digestión y el metabolismo de los nutrientes. No obstante, los expertos coinciden en que su impacto por sí solo es modesto y debe considerarse dentro de un patrón de alimentación equilibrado y un estilo de vida saludable.

En este contexto, Juice Plus+ ha identificado algunos alimentos comúnmente relacionados con el efecto termogénico, entre los que se encuentran el café o el té verde, por su contenido en cafeína y catequinas que se han estudiado por su posible influencia en el metabolismo energético; las  proteínas magras, como el pollo, el huevo, las legumbres o el pescado, cuya digestión requiere un mayor gasto energético; e incluso, determinadas especias o raíces, como la cayena, la canela, la cúrcuma o el jengibre, que contienen compuestos bioactivos asociados en algunos estudios a un ligero aumento del gasto energético.

Su impacto en el organismo se explica a través de la termogénesis, el proceso metabólico por el cual el cuerpo produce calor para mantener su temperatura, especialmente, durante la digestión. Por su parte, Paula Sáiz de Bustamante, bióloga, farmacéutica, especialista en nutrición y colaboradora habitual en la promoción de hábitos saludables de Juice Plus+, explica que “algunos alimentos requieren un mayor gasto energético durante su digestión, absorción y metabolización, un fenómeno conocido como efecto térmico de los alimentos. Este proceso puede incrementar ligeramente el gasto energético del organismo, aunque su impacto sobre el peso corporal suele ser modesto”.

Igualmente, Sáiz de Bustamante señala que este efecto puede estar relacionado con diferentes mecanismos fisiológicos, como la acción de determinados compuestos bioactivos presentes en alimentos y especias o el mayor gasto energético asociado a la digestión de las proteínas. “En cualquier caso, su impacto debe entenderse dentro del contexto global de la alimentación y del estilo de vida”, añade.

En la misma línea, la experta advierte de su efecto limitado: “Estos alimentos no producen cambios significativos por sí solos, por lo que su papel debe entenderse como complemento de un patrón alimentario equilibrado y de hábitos de vida saludables”. Desde Juice Plus+, recomiendan las siguientes pautas para introducirlos en el día a día de manera sencilla:

  • Utilizar especias y condimentos de forma regular. Ingredientes como el jengibre, la pimienta o la canela contienen compuestos bioactivos —como el gingerol, la piperina o el cinamaldehído— que se han estudiado por su posible influencia en el metabolismo energético. Incorporarlos habitualmente en la cocina puede ser una forma sencilla de aportar sabor a los platos y contribuir a una alimentación variada.
  • Integrarlos en los hábitos cotidianos. La forma más sencilla de incorporar los alimentos termogénicos es incluirlos de manera natural en la alimentación diaria, por ejemplo, añadiendo especias a las comidas o consumiendo bebidas, como café o té, si forman parte de las preferencias habituales.
  • Mantener un estilo de vida activo. Estos alimentos no producen resultados por sí solos, por lo que, su posible efecto debe entenderse dentro de un estilo de vida saludable que incluya actividad física regular, descanso adecuado y una alimentación equilibrada.
  • Priorizar las proteínas en las comidas. Los alimentos ricos en proteínas, como pescado, huevos, legumbres o carnes magras, requieren un mayor gasto energético durante su digestión —lo que se conoce como efecto térmico de los alimentos— y además, contribuyen al mantenimiento de la masa muscular y a una mayor sensación de saciedad.

En definitiva, algunos alimentos asociados al llamado efecto termogénico pueden contribuir de forma modesta al gasto energético del organismo cuando se integran dentro de una alimentación equilibrada. En este sentido, Paula Sáiz de Bustamante subraya que “su impacto sobre el metabolismo es limitado, pero puede tener un papel complementario cuando forma parte de hábitos de vida saludables que incluyan una dieta equilibrada y actividad física regular”.

En la misma línea, desde Juice Plus+, recuerdan que el metabolismo energético del organismo no solo depende de determinados alimentos, sino también de la presencia adecuada de micronutrientes que participan en estos procesos. En particular, las vitaminas del grupo B —como la B6, la B12 o la niacina— contribuyen al metabolismo energético normal y ayudan a reducir el cansancio y la fatiga, además de participar en funciones cognitivas relacionadas con la concentración y el rendimiento mental. Algunos complementos nutricionales formulados con ingredientes de origen vegetal y este tipo de vitaminas, como Luminate de Juice Plus+, se orientan precisamente a apoyar estos procesos en el día a día.