TURIN evoluciona y se transforma en un espacio de experiencias.

TURIN evoluciona y se transforma en un espacio de experiencias.

Turin Experience es una nueva propuesta ubicada en Masaryk #111, CDMX. Que busca transformar la manera en que se vive y se entiende el cacao con todos los sentidos.

Desde el ingreso el visitante se ve envuelto en un recorrido sensorial que combina arquitectura, aromas, conocimiento y una cata guiada que conecta el origen del cacao con la experiencia gastronómica.

Turin Experience es un destino gastronómico donde los detalles están cuidadosamente pensados. El concepto se define no solo como una tienda, sino como un espacio diseñado para vivir el chocolate desde una perspectiva sensorial e integral.

Una inmersión completa: desde los aromas y la degustación guiada, hasta productos de repostería como croissants, donas, pasteles y una amplia variedad de bombones concebidos como verdaderas piezas gastronómicas.


Recorrido sensorial

Uno de los momentos más destacados fue la experiencia con cápsulas aromáticas, en las que percibimos distintos olores característicos del chocolate: cacao, cítricos, madera y anís. Estos aromas permiten comprender cómo se construye el perfil organoléptico del chocolate y cómo intervienen elementos naturales en su identidad. Antes de probarlo, el visitante aprende a olerlo y a entenderlo.


Entrevista con el Chef Fernando Malpica, Chef Encargado del centro culinario de innovación Turín

Sobre la identidad del chocolate mexicano frente al europeo

El chef explicó que hablar de identidad puede ser complejo, ya que históricamente no existían las fronteras actuales. Mesoamérica era una sola región, y gran parte del territorio que hoy conforma el sur de México fue cuna del cacao endémico, desarrollado de forma natural gracias a sus condiciones climáticas.

A lo largo del tiempo, el cacao ha enfrentado crisis climáticas y bacterias que han afectado su producción, lo que ha hecho necesario un proceso constante de rescate y conservación.

Al comparar el consumo con Europa, la diferencia es clara: mientras allá se consumen entre 12 y 13 kilos de chocolate per cápita al año, en México no se llega ni a los 750 gramos.

El tema no es solo identidad, sino cultura de consumo”, señaló. Aunque el cacao forma parte de nuestra historia, los hábitos alimenticios han cambiado y otros elementos, como el picante, se han vuelto más representativos en la práctica cotidiana.

Fomentar la cultura del chocolate en México

Para el chef, la clave está en la educación. Educar implica enseñar al consumidor a diferenciar qué es realmente un chocolate y qué es una golosina, así como comprender qué se está consumiendo y qué aporta cada producto.

“No hay nada malo en consumir dulces, pero cuando entiendes lo que estás comprando, le das un valor distinto. Eso es educación cultural”, afirmó.

Reconocer ingredientes, procesos y origen permite que el consumidor se relacione con el chocolate desde un lugar más consciente.

cacao

Consejo para estudiantes de gastronomía interesados en el chocolate

El chef reflexionó sobre cómo la gastronomía ha evolucionado de oficio a profesión, pero en ocasiones se ha alejado del producto en sí.

Su consejo es volver al origen: conocer el ingrediente. Invitó a los estudiantes a viajar al sureste del país, a lugares como Villahermosa, Chiapas y Oaxaca, para entender directamente qué es el cacao, cómo se cultiva y qué condiciones requiere.

Si se omite ese proceso, advirtió, el cocinero se convierte únicamente en un intérprete. En cambio, el objetivo es ser un compositor: alguien que entiende el lenguaje del ingrediente y lo transforma con conocimiento.


Turin Experience

El chocolate como experiencia

Turin Experience no solo propone consumir chocolate, sino comprenderlo desde su origen, su proceso y su impacto. A través del recorrido sensorial, la reflexión gastronómica y la cata final, la marca construye un espacio donde el chocolate deja de ser un producto cotidiano para convertirse en una experiencia cultural y educativa.

Sustentabilidad y compromiso con el cacao

El posicionamiento de la marca en materia de sustentabilidad fue explicado por Roberto Praga, encargado a nivel nacional de las tiendas Turin.

De acuerdo con Praga, para Mars, empresa a la que pertenece la marca, la sustentabilidad no es un complemento, sino un eje central de su forma de hacer negocios.

“El mundo que tendremos mañana empieza con la manera en que hoy hacemos las cosas”, señaló, destacando que la sustentabilidad juega un rol primordial dentro de la compañía.

En México, uno de los principales avances es que las plantas productivas operan con energía eólica. Asimismo, cuentan con un programa de balance hídrico que busca compensar el total del agua utilizada en los procesos de producción mediante estrategias de recuperación y manejo responsable del recurso.

Uno de los proyectos más relevantes es el programa Por Amor al Cacao, activo desde hace más de 12 años en Pichucalco, Chiapas, donde se promueve el cultivo del cacao con agricultores locales y se fortalecen las comunidades productoras.

De esta manera, Turin Experience no solo acerca al público al sabor del chocolate, sino también a su origen y a la responsabilidad que implica su elaboración.

Todo lo que necesitas es amor. Pero un poco de chocolate de vez en cuando no hace daño

Charles M. Schulz 

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