Empezar en el mundo del catering o los banquetes es emocionante: nuevos clientes, eventos especiales y la oportunidad de vivir de lo que te apasiona. Sin embargo, uno de los errores más comunes y más peligrosos al iniciar es no saber costear correctamente.
El resultado suele ser trabajar mucho, quedar agotado y al final, ganar menos de lo que esperabas o incluso perder dinero.

Este artículo está pensado para ayudarte a evitar eso y para que desde el inicio tomes decisiones más conscientes y profesionales.
1. Costear no es solo sumar ingredientes
Muchas personas creen que costear un evento es simplemente sumar lo que gastaron en comida y cobrar un poco más. Ese es el primer gran error.
El costo real de un catering incluye:
- Ingredientes
- Loza, cristalería, plaque, servilletas, etc. (depende de el tipo de evento y si lo rentaras)
- Mano de obra
- Gastos operativos
- Tiempo
- Utilidad (tu ganancia)
Si alguno de estos se te olvida, tu precio estará mal desde el inicio.

2. Paso uno: calcula el costo de los ingredientes (con precisión)
Aquí no se vale “más o menos”.
Hazlo así:
- Anota todos los ingredientes del menú
- Pésalos o mídelos tal como los usarás (que cantidad necesitas por persona) y sumado para obtener el total por ingrediente.
- Usa el precio real de compra (no el estimado)
Ejemplo:
Si un kilo de pollo cuesta $120 y usas 3 kilos → $360
Haz esto con cada ingrediente, incluso aceite, especias y guarniciones.
Este es tu costo base, pero todavía no es el precio final.
3. Paso dos: incluye la mano de obra (aunque seas tú)
Uno de los errores más comunes al empezar es no pagarte tu propio trabajo.
Pregúntate:
- ¿Cuántas horas dedicaré a este evento?
- ¿Cuántas personas trabajan conmigo y cuánto les pagaré?
Ejemplo:
- 8 horas de trabajo x $100 la hora = $800
Aunque tú seas el chef, el organizador o el mesero, tu tiempo vale dinero.
4. Paso tres: suma los gastos operativos
Estos gastos no siempre se ven, pero existen y pesan.
Incluye:
- Gas
- Electricidad
- Transporte
- Renta de equipo
- Hielos, desechables, mantelería
- Comisiones o imprevistos
Un buen consejo para principiantes es agregar entre 10% y 20% del costo de alimentos como gastos operativos si aún no los tienes bien definidos.

5. Paso cuatro: agrega la utilidad (tu ganancia real)
Aquí es donde muchos fallan por miedo a “cobrar caro”.
La utilidad no es un lujo, es lo que hace que tu proyecto sea sostenible.
Recomendación:
- Utilidad mínima: 30%
- Ideal: 40% a 50%, dependiendo del evento
Ejemplo simple:
- Costos totales: $10,000
- Utilidad 30%: $3,000
- Precio final al cliente: $13,000
Si no agregas utilidad, no estás emprendiendo, solo estás sobreviviendo.
6. Nunca cotices “al tanteo”
Evita frases como:
- “Más o menos te cobro…”
- “Lo vemos sobre la marcha”
- “Luego ajustamos”
- “Porque eres familia…”
Un precio claro transmite:
- Profesionalismo
- Confianza
- Seguridad al cliente
Un buen catering se nota desde la cotización. Y a ti te da tranquilidad.

7. Recuerda esto siempre
- No es caro cobrar lo justo
- Tu experiencia, tu tiempo y tu esfuerzo cuentan
- Si tú no valoras tu trabajo, nadie más lo hará.
Un buen costeo es la base de un proyecto sano: te permite crecer, mejorar, invertir y trabajar con la certeza de que cada evento suma a tu camino profesional.
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