Mientras el mundo busca nuevas formas de alimentarse de manera sostenible, en México existe una respuesta que ha acompañado a distintas generaciones desde hace siglos.
Mucho antes de que conceptos como biodiversidad, consumo responsable o aprovechamiento responsable de los recursos naturales formaran parte de la conversación gastronómica, los pueblos originarios ya comprendían el valor nutricional, cultural y ambiental de ingredientes como los chapulines, escamoles, chicatanas, cocopaches y gusanos de maguey.
Esa historia es la que Los Danzantes Coyoacán ha decidido preservar durante más de 30 años a través del Festival de Bichos, una iniciativa que este junio llega a Mural de los Poblanos para recordar que algunas de las tradiciones más antiguas de México siguen siendo tan relevantes como siempre.
Más que un festival gastronómico, BICHOS se trata de una celebración de la memoria, el territorio y los conocimientos que han dado forma a la identidad culinaria del país.
Los Danzantes: más de tres décadas preservando un legado gastronómico.
Desde 1995, Los Danzantes ha construido una propuesta culinaria que encuentra inspiración en las raíces de México. Su filosofía parte del respeto por los ingredientes, las comunidades productoras y los saberes transmitidos de generación en generación.
El Festival de Bichos es una de las expresiones más representativas de esa visión.
A través de esta iniciativa, el restaurante busca mantener viva la tradición de la entomofagia mexicana, una práctica ancestral que forma parte del patrimonio gastronómico nacional y que hoy también representa una alternativa alineada con los principios de sostenibilidad y aprovechamiento responsable de los recursos.
Cada edición respeta los ciclos naturales de recolección y reconoce el trabajo de quienes han conservado estos conocimientos durante siglos, demostrando que preservar una tradición también significa asegurar que continúe evolucionando.
Un menú que cuenta la historia de México.
Lejos de buscar la sorpresa, el menú del Festival de Bichos invita a descubrir la riqueza culinaria de ingredientes que han acompañado la historia alimentaria del país desde tiempos prehispánicos.
La experiencia comienza con la Hoja Santa con Chapulines de Los Danzantes, una preparación que combina quesillo, queso de cabra, salsa de tomatillo y chile meco con el sabor característico de los chapulines.
Entre los platillos más representativos destaca el Arroz con Bichos, una creación que reúne chapulines, escamoles, chicatanas, cocopaches, chinicuiles y gusanos de maguey en una propuesta que resume el espíritu del festival: tradición, creatividad y respeto por el producto.
Por su parte, Mural de los Poblanos aporta preparaciones como las Empanadas de Bichos, el Mole de Chicatana con flor de Izote y Flores, Bichos y Mole, platillos que dialogan naturalmente con la riqueza gastronómica poblana y amplían la conversación sobre el valor cultural de estos ingredientes.
Cada receta funciona como una invitación a descubrir sabores profundamente mexicanos desde una perspectiva contemporánea.
Mezcal que comparte la misma filosofía.
La experiencia encuentra un complemento natural en la selección de maridajes conformada por Mezcal Los Danzantes, Alipús y Mariatinto.
Más allá de acompañar los platillos, estas etiquetas comparten la misma visión que da origen al festival: respeto por el territorio, procesos artesanales y compromiso con quienes hacen posible cada producto.
Tanto Los Danzantes como Alipús trabajan directamente con comunidades productoras, maestras y maestros mezcaleros que conservan técnicas tradicionales transmitidas a través de generaciones.
El resultado es una experiencia donde gastronomía y destilados hablan el mismo lenguaje: el del origen, la identidad y el respeto por la tierra.
Mural de los Poblanos, el escenario ideal para esta celebración.
La llegada del Festival de Bichos a Puebla encuentra un aliado natural en Mural de los Poblanos.
Desde su apertura, el restaurante encabezado por Samuel del Rosario ha trabajado para preservar las recetas, ingredientes y tradiciones que forman parte de la cocina poblana, construyendo una propuesta profundamente vinculada con productores locales y procesos artesanales.
Esa afinidad convierte a Mural de los Poblanos en el escenario perfecto para recibir una iniciativa que busca poner en valor los ingredientes, las historias y los conocimientos que forman parte del patrimonio gastronómico mexicano.
Una tradición que sigue más viva que nunca.
En un momento en el que la gastronomía mundial vuelve la mirada hacia la sostenibilidad, la biodiversidad y el origen de los alimentos; el Festival de Bichos demuestra que muchas de las respuestas ya existían dentro de la tradición mexicana.
Durante más de tres décadas, Los Danzantes ha trabajado para preservar una práctica culinaria que habla de territorio, memoria y comunidad.
Hoy, esa historia continúa escribiéndose en Puebla de la mano de Mural de los Poblanos, recordándonos que el futuro de la gastronomía mexicana también se construye cuidando aquello que nos conecta con nuestras raíces.
Soy chef interesada en la cocina creativa y en la manera en que la alimentación influye en nuestro bienestar y calidad de vida. Me apasiona explorar nuevas tendencias gastronómicas, ingredientes funcionales y procesos innovadores que conectan el sabor con experiencias más conscientes.
Mi creciente interés, mis ganas de aprender y mi amor por la gastronomía, el food styling, la fotografía culinaria y la comunicación digital me impulsan a vivir la gastronomía desde una mirada creativa, actual y cercana.